Siempre es bueno ganar por algo
- 7 ene 2016
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Estábamos Gianela y yo aprovechando de salir de la escuela para dar una vuelta al Town Center. Aprovechamos de tomarnos unos batidos y recorrimos varias tiendas hasta que pasamos por H&M y fue cuando ella se detuvo en la vitrina y quedo babeando como tonta, fue tanto mi impresión que le dije: “Me estas avergonzando, digo… a todos los que están viéndonos”, sin embargo ella dijo: “es que quiero tener ese atuendo”.
Precisamente nos topamos con Katie y sus secuaces y fue tanto que dijo como si colara en nuestra conversación: "With that now you want to get into fashion, silly girl". Fue tanto que dije: “¿Por qué te metes con nosotros?”.
“No creo que te lo compres” dijo riendo “supongo que la paga que te da el tío de este idiota no te alcanza ni para segunda mano”, pero intervine diciendo: “Gianela puede tenerlo”, y ella quedo avergonzada sabiendo estuve poniendo una meta tan rara. “¡Ja!” rio ella con alevosía “Apuesto que no lo hará” y fue tanto que dije: “Si ella se la compra, tendrás que hacer algo que no te gusta” y fue lo siguiente: “Ir con la prenda que nunca te guste”. Quedo ella con una cara no tan conforme sin embargo quedo conforme diciendo: "It's okay" y luego: “pero te juro que jamás lo lograra, ahora permiso no me quiero contagiar de ustedes” y se fueron riendo.
Esa noche pude ver a Gianela viendo el dinero de su alcancía pero parecía que no tenía fue tanto que ni le alcanzaba para el atuendo fue tanto que durante la cena, la impresión de Marisol fue increíble pero finalmente se negó a comprárselo diciendo: “Tú ya tienes dinero para comprártela” pero fue tanto que le sugiere que trabaje.
“Creo que tu madre tiene razón” dije “¿Has intentado de buscar un empleo?” y era verdad, porque Gianela casi se gasta el dinero en dulces y batidos. Fue cuando de pensarlo acepto mi idea y busco varios empleos por internet. Pero difícil. Hasta que un día entró a la iglesia a hablar con el reverendo para pedirle ayuda.
“Ya tengo suficiente, niña” dijo el reverendo, pero entonces sabiendo que estaba con ganas de conseguir algo, este le responde: “conozco al dueño de un supermercado que necesita jóvenes para atender a medio tiempo” y luego: “quizás él te acepte trabajar” y luego: “Según el Salmo 19, Dios se revela al mundo por su trabajo, por eso hay que ser como él”.

Y entonces, el dueño del supermercado aceptó y fue tanto que ella empezó a trabajar los fines de semana, de así ganaba dólar por dólar hasta que junto lo suficiente para comprar el atuendo que quería. Sin embargo ella pensó: “No debería dejar de trabajar, mi madre dice que necesito ganar dinero y así usarlo para comprar lo que quisiera” y fue cuando decide continuar.
Y pasaron los días hasta que finalmente llego de la casa y logró lo esperado:

Quede boquiabierto.
“No fue tan difícil como lo esperaba” dijo sorprendida, sin embargo me agrego que al momento de comprarlo se topó con Katie quien había quedado sorprendida y condenada a cumplir lo pedido. “De todas formas, se lo merecía” y luego esperamos a que se supiera el resultado.
Y así pasó, de regreso a la escuela vimos a Katie vestida con un vestido similar a una campesina y con trenzas. Todos se reían y es que aun enfadada les grito a todos: "Why do I look?". Total así es la vida.



















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