Un amor distinto
- 15 ene 2016
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Era viernes y estaba volviendo de mi trabajo a medio tiempo cuando me encontré con mi tío quien estaba revisando el álbum de fotos, parecía que él quería ver de su pasado cuando vivía en Chile. Entonces decidí seguirle la corriente mientras que justo vi una foto con una chica, le pregunte quien era pero él me respondió con un que te importa. Decidí abandonar hasta que finalmente me dice que de acuerdo y me acerqué.
“En realidad era una chica que conocí mientras cursaba la enseñanza media” y luego: “en realidad estudiaba en un colegio de monjas y nos juntábamos en las fiestas que se hacían con los del liceo, si no me equivoco”
“¿Y cómo se llamaba?” pregunté.
“¡No seas copuchento!” me retó pero luego decide continuar diciendo: “recuerdo que estábamos bailando cuando no tenía pareja y entonces me encontré con esa chica que estaba en un rincón”. “¿Y después?” pregunte y a su vez mi tío me explico: “hablamos un poco, luego bailamos uno de los temas de Fito Paez y me miraba tierna, fue cuando tuve mi primer amor”.
Me conto que de ahí salieron juntos e iban a la fuente de soda donde comían helados, o iban al parque. Fue tanto que una vez le regaló un peluche de esos requetepatitas que se canjeaban y ella le regaló una esquela que decía: “Eres el mejor amigo que he conocido, consérvala y así nunca te olvidaras de mi” y era tanto que el se acordó que aún la conservaba, la tenía en una caja de zapatos donde guardaba varios recuerdos de su niñez.
“Siempre que la veo me trae muchos recuerdos” decía “aunque siempre lo hago en discreto”
“¿Y tú crees que Marisol se dé cuenta?” y luego me pregunta porque y entonces le dije que si tenía otra pareja pero me dijo: “Son simplemente amores pasajeros” y luego: “es posible que ella este casada y tenga hijos, no sé si tú lo entiendes”



















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